About me

Soy una de esas personas que está perdida.

Desde fuera sé que doy una imagen y mis actos hacen parecer que siempre sé lo que quiero o a donde me dirijo. Pero en realidad no tengo ni idea.

Sé que no hago lo que quiero, casi siempre me encamino en lo que debo o lo que creo que se espera de mi. He hecho tantas cosas en mi vida porque “era lo que había que hacer”, que ya he cogido la costumbre. No es una queja, ni mucho menos, pues en realidad si tuviera la ocasión perfecta para hacer lo que deseo…no sabría lo que es.

Todo el mundo dice pasar por épocas en las que no saben lo que quieren, muchos no piensan si están haciendo lo que desean o lo que toca y en realidad tampoco les preocupa. Lo supuestamente determinado por la sociedad como normal se les hace cómodo, seguro. Luego están los insatisfechos, aquellos que hagan lo que hagan no se sentirán jamás a gusto con su vida. Y luego los que se revelan o los que lo tienen muy muy clarito y van a ello a muerte (aunque no lo logren). Estos últimos son a los que no les importa pasar de todo para llegar a su fin. Bien por ellos.

En mi caso, esto no es una época. Desde que tengo uso de memoria siempre he sido así, nunca he sabido mantener un camino o una dirección, cambiar de opinión cada dos minutos ha sido mi día a día. Hay muy pocas cosas que tenga claras, que sean obvias para mí. Quizás por eso parezco muy cabezota en ciertos temas, porque son los únicos que tengo asegurados, los únicos en los que mi mente y yo no entramos en un conflicto largo y agotador.

Y cuando eres pequeña y eso solo afecta a la hora de elegir a qué jugar, no pasa nada. Pero cuando creces, cuando la vida y la gente te saca de ese mundo genial llamado inocencia (el cual debería ser delito abandonar), la cosa se complica. Porque tienes que tomar decisiones, decisiones que pueden ser importantes y que te van a dejar huella. Ninguna decisión marca definitivamente el futuro, todo puede variar. Pero siempre dejan una marquita, sobre todo para los que tenemos buena memoria. Huelga decir que ODIO tomar decisiones.

Y ahora estoy aquí, viviendo la situación más indefinida de todos mis tiempos. Pues ya he hecho lo que “debía” y ahora estoy haciendo lo que se “supone” que quiero. Y la realidad es que no tengo ni p… idea de que c… estoy haciendo. Y mucho de menos de para qué lo estoy haciendo.

Así que esa soy yo. En pocas palabras :p

Ups


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: